Mi rayito de sol.

Jamás.
Jamás te cambiaría,
Desde el minuto 1 que te tuve entre mis brazos.
Indefensa.
Preciosa.
Diminuta.
Fuiste,
ese rayito de sol,
que ilumino mi existencia,
hace ya 24 años.
Espero,
que sigas volando,
libre,
enseñando,
a tus pequeños pupilos,
como esa segunda madre,
que esperan impacientes,
cada mañana,
en la puerta de tu clase.
Y te adoro,
Y te adoraré eternamente,
mi pequeño,
diamante en bruto.
Por millones de años más.
Te quiero.
Mi
pequeña.
Mi
rayo
de
S
O
L.

Deva

Encuentro

A veces,

encuentro la paz,

donde menos me lo espero.

En medio de un concierto rockero,

sepultando los pies bajo la arena,

viendo un amanecer después de horas de viaje,

tirándote en plancha a la siguiente ola de cabeza,

para recibirte con un beso cuando sales a la superficie,

tomando un café sola con el mar jugando de fondo,

en un abrazo espontáneo,

en ti.

A veces,

pero sólo a veces.

Encuentro 

la 

paz.


Deva